Paseaba por un sendero con dos amigos – el sol se puso – de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio – sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad – mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza.

El cuadro que inspiró este momento es uno de los iconos de nuestro tiempo: El Grito de Munch. Esta pintura no deja indiferente y no es que dé gusto mirarla, las cosas como son. Siempre he dicho que, aunque El Grito me encanta, nunca lo colgaría en mi salón porque lo que me hace sentir no es agradable. Es precisamente por ese poder que tiene que es una gran obra, porque no creo que el arte tenga como cometido hacernos sentir “bien”, sino más bien, hacernos sentir o pensar, reaccionar. El artista noruego Edvard Munch lo ha conseguido al no dejar indiferente a millones de personas en el mundo, porque, ¿quién no conoce esta obra?

El mes pasado publicábamos un post sobre los pinceles de Munch en versión digital para Photoshop que Adobe había puesto al alcance de todos los usuarios. A la vez, ponía en marcha el #MunchContest, un concurso proponiendo a todos los que quisieran participar hacer su propia versión de este famoso cuadro usando precisamente sus pinceles. Hemos aprovechado para seleccionar, no 6, sino 12 de estos trabajos para tu deleite. Variaciones sobre un mismo tema, con las mismas herramientas, pero con resultados bien distintos.

Denis Semionov – The Adobe 5th Scream Contest #MunchContest 360 version

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